¿Qué es la gestión de activos inmobiliarios?

Conocida también como “Property Management” o “Real Estate Management”, la gestión de activos inmobiliarios es el conjunto de actividades de gestión administrativa, operativa y de mantenimiento y supervisión de propiedades cuya finalidad es lograr su máxima rentabilidad, valor, y retorno sobre la inversión en el tiempo. Es una función muy similar a la de la administración de negocios, enfocada de manera específica en inmuebles.

¿Cuáles son los beneficios de la gestión de activos inmobiliarios?

La inversión en el sector inmobiliario conlleva a lidiar con desafíos operativos, administrativos, técnicos, financieros y legales que consumen tiempo y recursos, e inciden sobre el valor de la propiedad.

Cuando las personas, empresas, organizaciones e instituciones invierten en una propiedad adquieren también la responsabilidad de gestionarla en todos sus aspectos, lo que requiere un alto nivel de especialización para lograr sus objetivos de renta o aumento de valor.

Los servicios de gestión de activos inmobiliarios o REMS (Real Estate Management Services), por sus siglas en inglés, dan el beneficio de contar con empresas expertas en el sector y equipos profesionales capaces de maximizar la rentabilidad de las inversiones inmobiliarias y extenderla en el tiempo.

¿Cómo aumentar el valor de los activos inmobiliarios?

Dentro de una administración profesional de la propiedad, existen diversos factores de gestión que permiten aumentar el valor de los activos inmobiliarios. A continuación, mencionamos algunos de ellos:

  • Mantenimiento preventivo: el mantenimiento adecuado y oportuno sirve para evitar que los equipos, y por ende las propiedades, se deterioren y pierdan su valor con el paso del tiempo. Así, porque ayuda a conservar su vida útil, la correcta planificación y programación de mantenimiento permite que los propietarios paguen poco para prevenir hoy, en vez de pagar mucho para reparar, mañana. Esto impacta positivamente en el valor de reventa de la propiedad.
  • Registros operativos y financieros detallados y organizados: mantener un historial con la documentación precisa y actualizada impacta en su valor. Contar con un registro e historial de todo lo realizado e invertido en la propiedad a lo largo de los años contribuye a demostrar su buen estado y permite un mejor precio de venta o alquiler en comparación a si la propiedad no hubiera contado con mantenimientos, o si no existiese un registro de ellos. Este concepto se extiende a las mejoras realizadas, así como las ampliaciones o modificaciones que elevan el valor de la propiedad.
  • Precios de alquiler más rentables: con el objetivo de lograr la mayor rentabilidad sobre su inversión inmobiliaria, la gestión de activos inmobiliarios procura los mejores precios de alquiler del mercado según sus características. Esto no solo repercute en los beneficios de hoy, sino en el precio de venta futuro cuando se decida vender la propiedad, gracias a su alto historial de retorno sobre la inversión.
¿Cómo contribuyen los inmuebles y la gestión de activos inmobiliarios a obtener mejores resultados como empresa?

Como parte de la estrategia empresarial o corporativa, la inversión en activos inmobiliarios puede ser una importante fuente de valor, solidez, e ingresos diversos que inciden sobre sus resultados.

Al contribuir con el aumento de la rentabilidad de estas inversiones, la gestión de activos inmobiliarios es clave para lograr los objetivos de la estrategia de inversión de la empresa.

Las empresas pueden maximizar los beneficios obtenidos por los accionistas al utilizar los activos de manera más eficiente. Es esencial entender cómo las decisiones inmobiliarias afectan a los resultados de la empresa para identificar oportunidades y agregar valor al negocio principal, contribuyendo a su desempeño en el tiempo.